El Sol como nunca se ha visto

La sonda europea Solar Orbiter (o SolO) ya se encuentra en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, para despegar en una misión espacial que mostrará el Sol como nunca se ha visto antes.

La nave, que se aproximará a 42 millones de kilómetros de la estrella (o un 28% de la distancia que la separa de la Tierra), mirará directamente el Sol desde más cerca que ninguna misión anterior. Será la primera que podrá observar en detalle sus polos, ya que se situará en una órbita en la que ninguna otra nave se ha aventurado, lejos del ecuador de la estrella. Además, combinará sus observaciones con las de la sonda Parker de la NASA, lanzada el año pasado, que se acerca más al Sol (a sólo 6 millones de kilómetros en un punto de su órbita) pero no lo puede mirar directamente porque sus instrumentos se quemarían.

Los responsables de la misión esperan comprender mejor cómo funciona el Sol, una estrella que “sigue estando llena de misterios para nosotros”, según declaró Günther Hasinger, director de Ciencia de la Agencia Espacial Europea (ESA), en un encuentro con periodistas en Ottobrunn (Alemania) para presentar la sonda antes de enviarla a Estados Unidos.

“Hay dos grandes preguntas para las que buscamos respuestas”, explicó César García-Marirrodriga, director del proyecto Solar Orbiter en la ESA . “Queremos comprender cómo el Sol crea y mantiene la heliosfera en la que vivimos”, es decir, la región del espacio que se encuentra bajo la influencia de las partículas que emite el Sol y de su campo magnético. “Y queremos comprender por qué la actividad solar cambia con el tiempo siguiendo un ciclo de once años”.

Más allá de satisfacer la curiosidad científica, responder a estas preguntas tendrá utilidad práctica, sostiene Hasinger, ya que los cambios de humor del Sol pueden perturbar las comunicaciones en la Tierra y perjudicar la salud de los astronautas.

En un precedente histórico, la gran fulguración solar del 1 de septiembre de 1859 provocó espectaculares auroras que se vieron hasta Cuba y Hawái y dejó fuera de servicio multitud de redes de electricidad y de telégrafo.

Una erupción solar similar en el 2012 cruzó la órbita de la Tierra pero afortunadamente no en el punto en que se encontraba el planeta, que se salvó de la tormenta magnética por nueve días. Si hubiera alcanzado la Tierra, habría sembrado el caos en las redes de comunicaciones y de suministro de energía, causando pérdidas económicas del orden de miles de millones de euros.

También hubiera causado averías a muchos de los casi dos mil satélites que hay actualmente en órbita. Y en un futuro, cuando vayan astronautas a la Luna, donde no estarán protegidos por los escudos magnéticos que rodean la Tierra, las partículas altamente energéticas emitidas por el Sol podrían provocarles daños graves. Aunque no se sabe con qué frecuencia se producen las tormentas solares potencialmente peligrosas, se han identificado otros precedentes en 1872, 1909, 1921 y 1989, lo que hace prever que antes o después llegarán más.

Un nuevo campo de investigación, llamado meteorología espacial, estudia precisamente la actividad solar para prever sus efectos sobre la Tierra y minimizar sus daños.

“La NASA está interesada en la meteorología espacial porque queremos proteger nuestros activos y por nuestras prioridades renovadas en las misiones tripuladas”, declaró Holly Gilbert, científica del proyecto Solar Orbiter en la agencia americana. Gilbert hizo esta declaración en el encuentro con periodistas en Ottobrunn, donde se encuentran las instalaciones de la empresa IABG en que se ha puesto a punto la sonda durante el último año.

La sonda Solar Orbiter, en una sala blanca de la empresa IABG en Ottobrunn (Alemania)
La sonda Solar Orbiter, en una sala blanca de la empresa IABG en Ottobrunn (Alemania) (IABG)

Fuente:https: //www.lavanguardia.com

1 thought on “El Sol como nunca se ha visto”

Leave a Comment

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *